Transparencia 2.0: Desafíos no menores que resolver!

Open Data donde empezar

Hace ya muchos años que los temas de transparencia y acceso a la información pública han llegado para quedarse en el Estado, lo cual es muy destacable.

 

Más allá de eso, lo que llama la atención son algunos elementos que probablemente se deben a lo nuevo que son estas prácticas.  En la región, el inicio de prácticas asociadas al acceso a la información se da a comienzos de la década del 2000, siendo México uno de sus precursores con un marco legal que data del 2002, el cual posteriormente fue tomado como referencia en varios países de la región.

 

En este post me gustaría plantear, algunos temas que creo son de la mayor importancia, a la hora de ver como esta política pública se va a desarrollar y profundizar.

 

  • Asimetría entre transparencia activa y pasiva, hoy en día se da una lógica que al menos a mi me resulta extraña, se privilegia la transparencia pasiva (solicitudes de información) por sobre la activa (publicación de información sin mediar solicitud). De hecho es muy común que las autoridades de los países en estas materias, muestren gráficas como la siguiente:

 

Solicitudes de Transparencia

 

Lo que trasmite este tipo de gráficos es que mientras más solicitudes, más transparente es un país, lo que debiera ser justamente al revés.  En un país totalmente transparente no se requiere solicitar la información.

 

  • Bajo nivel de soporte tecnológico a la gestión documental, mientras nuestros estados no desarrollen soluciones de gestión documental (expediente electrónico) será muy difícil que se profundice el acceso a la información con la lógica de datos abiertos (principios de datos abiertos), al menos en la lógica de open by designEn la medida de que la digitalización de documentos sea más profunda el proceso de publicación será más simple y en algunos casos de carácter automático.

 

  • Bajo nivel de percepción de Transparencia, la percepción de Transparencia no se ha visto afectada, al menos en lo que se puede apreciar en diferentes indicadores y rankings, de hecho al menos en los últimos años a pesar de los esfuerzos de los Estados por mejorar sus niveles de transparencia, esto no se ve reflejado en una mejor percepción de la misma.

 

  • Costos de la Transparencia, existe poca claridad en la región respecto de los costos (horas-hombre, costos económicos directos e indirectos) que tiene para los Estados las prácticas de transparencia, lo cual no es muy extraño, ya que al igual que otros procesos regulatorios, no es habitual calcular el costo de las regulaciones.

 

  • Protección de datos personales, en muchos países, lo marcos normativos y regulatorios asociados a la protección de datos personales son muy deficientes, lo que plantea desafíos en términos de compatibilizar dos derechos, el de acceso a la información pública y a su vez no afectar la privacidad de las personas.

 

  • Preferencia por la transparencia pasiva, los funcionarios públicos en general, como una forma de protegerse, prefieren privilegiar la transparencia pasiva por sobre la activa; porque en la primera queda evidencia de la solicitud y hay traza del proceso de publicación (solicitud, respuesta, publicación) y en la segunda la evidencia es más tenue.

 

Todos es tos elementos hacen que los desafíos a futuros en esta política pública serán complejos, ya que uno esperaría que un modelo de Transparencia 2.0 nos movamos más hacia el mundo de los datos abiertos y la transparencia activa.  Si bien, hay bastantes esfuerzos en esta materia, liderados por los compromisos que los países toman a través del OGP, los elementos planteados presentan desafíos importantes, y en los cuales en mi opinión no he visto muchos avances.