Datos Abiertos en la contratación pública

foto_presentacion_2.jpgHace unos días, se desarrolló en Chile una reunión de la  Red Intergubernamental de Compras Gubernamentales, se trata de un organismo  que aglutina a los órganos rectores de la contratación pública en los países de América Latina; y que cuenta con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo y la Organización de Estado Americanos.  El objeto de la reunión era analizar buenas prácticas y experiencias en la región  en materias de Datos Abiertos.

La finalidad de del seminario, fue dar a conocer los principales avances en datos abiertos aplicados a las compras públicas y su fiscalización en la región. Estuvo dirigido a compradores públicos y proveedores del Estado relacionados con tecnologías de la información.  En el, se abordaron desde el marco conceptual hasta experiencias concretas de los países en términos de los datos abiertos y la contratación pública.  Al evento asistieron delegaciones de varios países de la región, incluyendo representantes del BID y la OEA.

El desarrollo que ha tenido la contratación pública en los últimos años es muy sustantivo, y en muchos de los países han desarrollado marcos normativos, operacionales y tecnológicos que promueven un mercado más eficiente, y transparente de la contratación pública.

Para el seminario me pidieron que hiciera una exposición sobre el marco conceptual de los datos abierto y como dicho marco puede ser aplicado a la contratación pública.  Lo cual en mi opinión es uno de los grandes desafíos futuros que tiene en materias de modernización la contratación pública.

Cabe señalar que en los últimos años, los países han desplegado importantes esfuerzos por transparentar la información asociada a la contratación pública, construyendo portales en los cuales se publica la información asociada a estos procesos, desde las etapas tempranas hasta el cierre de los contratos.  Con diferentes grados de avance, cada uno ha iniciado un proceso de disponibilización de información atingente a los proceso de contratación, en algunos países con altos niveles digitalización del ciclo de compras en términos, me refiero a la documentación asociada a cada etapa del proceso:

  • RFI
  • Documentos de bases y pliegos
  • Consultas y respuestas
  • Ofertas técnicas y económicas
  • Evaluaciones de ofertas
  • Adjudicación
  • Contratos
  • Pagos
  • entre otros

Ahora bien, cuando se analiza esto con la mirada de los datos abiertos, surgen algunas confusiones por parte de los actores, me refiero a que no basta con que estos datos de los procesos de contratación se encuentren disponibles para descargar desde los portales de compras públicas.  Los datos abiertos imponen ciertos estándares mínimos, me parece que un buen prisma para dicho análisis son los 8 principios de los datos abiertos.

  • Completitud, toda la data es pública, no sólo lo que la autoridad estime pertinente (pre-procesada)
  • Fuente primaria, los datos de la fuente primaria, o denominada “raw data”, datos sin pre-procesamiento, salvo el necesario para no afectar otras normas como es le caso de la protección de datos personales.
  • Oportuna, debe disponibilizarse en forma inmediata o al menos con poca demora.
  • Disponible a todo tipo de usuarios (sin restricción)
  • Procesable, esto es, datos estructurados que puedan ser procesados por un computador
  • No discriminatoria, disponible a cualquiera sin necesidad de registro
  • No propietaria, esto es que no puede estar en formatos asociados a alguna entidad o bien que requieran de algún tipo de herramienta propietaria para su uso.
  • Licenciamiento libre, no sujeta a ningún tipo de copyright, patente u  otro tipo de derecho.

Cuando se analiza la información contenida en los portales de contratación pública con este prisma, podemos inferir que nos encontramos lejos de los principios antes señalados, basta darse una vuelta por los diferentes portales de contratación pública para observar que:

  • La información se sustenta en documentos digitalizados de múltiples formatos, muchas veces no estructurados, ni categorizados adecuadamente.  Se confunde el concepto de documentos digitalizados con el concepto de documento electrónico.
  • La mayoría de las veces en formatos propietarios, en algunos casos formatos que no permiten su procesamiento (sólo su lectura y/o impresión)
  • Es frecuente, que esta información se encuentre disponible sólo para aquellos usuarios que se han registrado previamente.
  • La data sólo está disponible desde el portal de compras pública, no se encuentra accesible desde otras plataformas.
  • Es muy frecuente que se utilice una semántica de carácter gubernamental y en muchos casos excesivamente legal e incomprensible.
  • Se restringe el uso que se le puede dar a la información contenida en esos portales, incluso en algunos países he escuchado fuertes resistencias al uso comercial que eventualmente se le puede dar a esa data.
  • No toda la data está disponible, no es de extrañar que algunos datos se entregan sólo a solicitud del interesado.

 

Estos portales si quieren avanzar respecto de los estándares de datos abiertos, debieran establecer un plan de acción con compromisos claros y con expectativas que puedan ser cumplidas, ya que los desafíos plantados son muchos.

Los portales de contratación pública en materias de datos abiertos, debieran ponerse como objetivos que sus plataformas avancen en:

  • Se utilicen documentos electrónicos en base a estándares internacionales (XML, Json, otro) y que contengan una estructura que permita su entendimiento, estandarización, gestión y procesamiento (metadata).
  • Se utilicen formatos de datos abiertos (texto, csv, otro) que no requieran de la utilización de software especial para su uso.
  • Que no exista la necesidad de registrarse en el portal para acceder, también me refiero a eliminar esos largos formularios en los cuales se pregunta toda clases de información del solicitante antes de entregarle los datos.
  • Que existan modalidades de acceso en forma asincrónica (batch) y síncrona o transaccional (API)
  • Que cuente con una semántica más ciudadana, en caso de que esto no sea posible, contar con glosario que expliquen esos términos complejos que le gustan al estado.
  • Sin restricciones a su usos, incluyendo sus potenciales usos comerciales, estos usos pueden ser muy potentes desde el punto de vista del emprendimiento y la innovación.  Un buen ejemplo de esto es la licencia de uso del Reino Unido, la OGL (Open Government Licence)
  • Finalmente pensar en la información con una lógica de data abierta por default, tal como lo plantean los países del G8 en sus 5 principios de datos abiertos por default

 

 

Como pueden ver, aún estamos lejos de los datos abiertos, al menos en su definición más aceptada, y por lo tanto sin desmerecer lo que han realizado los organismos contralores de la contratación pública en cada país de la región, si queremos ponernos la etiqueta de datos abiertos, falta bastante todavía!