Compras Públicas:  ¿innovar en el proceso o comprar innovaciones?

Compra Pública InnovadoraSegún la OCDE, Innovación Pública es:

 

Innovation in the public sector refers to significant improvements to public administration and/or services. Drawing on definitions adopted for the business sector (Oslo Manual) and their adaptation in the Measuring Public Innovation (MEPIN) project, public-sector innovation can be defined as the implementation by a public-sector organisation of new or significantly improved operations or products.

 

Hace unos días fue el lanzamiento de la iniciativa Compra Pública Innovadora, liderado por la Dirección de Compras Públicas – Chilecompra y el Laboratorio de Gobierno, en la cual además se puso en consulta pública Directiva Directiva Compra Pública Innovadora, asociada a esta iniciativa.  Parto por felicitar la iniciativa, ya que incorporar elementos de innovación pública a la contratación por parte del Estado es un tema muy relevante hoy en día, y en el cual estamos muy al debe en muchos países.

 

Durante la presentación recordé un post que escribí en 2013, denominado Innovación Pública: un camino lleno de espinas, en el cual mostraba algunos de los lomos de toro que plantea la innovación pública en términos generales, me refiero a:

 

  • Cultura del control (interno y externo) muy profunda, la cual tiende a que las cosas se hagan como siempre se han hecho, predomine por sobre la cultura del mejoramiento y la innovación; No hay un incentivo a promover cambios.
  • Visiones de corto plazo, el desarrollo de nuevas prácticas y modelos no tendrá muchos incentivos, ya que estos son procesos largos en muchos casos de varios años, imaginen si yo inicio el proceso y otro va cortar la cinta, qué incentivos tengo
  • Falta de incentivos personales (no sólo piensen en recursos financieros) a hacerlo mejor no ayuda mucho al ciclo de la innovación

 

Durante la presentación se mostraron algunos ejemplos de procesos de compras públicas que terminaron como adquisiciones que no cumplieron con las expectativas respecto de los productos y/o servicios contratados,  como fue el caso de unas máquinas cosechadoras contratadas por el INDAP, lo cual más se parece a una licitación mal especificada (para no pensar en otras motivaciones más asociadas a corrupción, como señalaban algunos artículos de prensa) que a un problema de falta de innovación en el proceso, pero bueno quizás sólo fue una mala elección del ejemplo.

Tanto en la presentación como en el documento de la Directiva, se plantearon dos elementos que se cruzan y que tienen abordajes diferentes, me refiero a:

  • Desafío 1 – Innovar en el proceso de compra pública, lo cual implica adoptar nuevas prácticas y métodos para que mis procesos de compras logren mejores resultados a la hora de contar con los productos y servicios requeridos.

 

  • Desafío 2 – Comprar Innovación, el cual se refiere a establecer modelos que permitan comprar “desafíos” y/o innovaciones y no soluciones, como es habitual en los modelos y normativas de compras públicas.

 

Me quiero centrar en el segundo desafío, ya que el primero es lo que uno esperaría que todas las agencias de contratación pública estén realizando habitualmente, como parte de su trabajo cotidiano. Es en el segundo desafío, es en el cual aparecen las principales trabas,  en sus procesos, normativas y legales, reglas presupuestarias y por supuesto de prácticas que tiene el Estado a la hora de comprar “innovaciones”.

 

Mis preguntas surgen a la hora de identificar como se resolverán los principales nudos que veo en lo que podríamos llamar compra pública de innovaciones, me refiero a al menos:

 

  • Costo del error, en los procesos de innovación existen altas tasas de fracaso, lo importante es que este se dé rápido y a bajo costo, en la presentación la agencia de fomento CORFO plantea que ella disponibilizará los recursos para que el mercado desarrolle soluciones, pero esto supone que no existirán costos para la institución mandante. En estos procesos existen costos para el mercado de proveedores y para el mandante, adicionalmente dicho mandante debe contar con recursos para ese proceso, más aún si este va a usar lógica de co-diseño, la pregunta allí es: ¿qué porcentaje de su presupuesto destinará a innovación?

 

  • Cambio del paradigma de la compra pública, pasar de comprar soluciones a un problema aparentemente definido a comprar desafíos que no tienen una adecuada compresión del problema. Esto es, pasar desde la compra de soluciones a la compra de innovaciones.

 

  • Propiedad intelectual, las políticas de innovación en muchos países busca la generación de propiedad intelectual, el Estado no es muy bueno para compartir propiedad intelectual, y para ello basta mirar las bases de licitación y contratos, donde en la mayoría de los casos se dice explícitamente que la propiedad intelectual queda en manos del Estado. Esto último atenta contra el desarrollo de innovaciones, ya que deja al proveedor de la solución con un producto y/o servicio difícilmente escalable.

 

  • Hacer las cosas como se han desarrollado habitualmente, basta ver las prácticas de muchos servicios, en los cuales introducir cambios a bases y/o contratos con una lógica más abierta y flexible, como lo presupone la innovación pública, no deja de ser un sueño cuando se enfrentan a las áreas internas de compra y fiscalía.

 

  • Órganos de control, rol que tendrán los órganos de control, tanto internos como externos (Contraloría General de la República), a la hora de no poner cortapisas en estos procesos.

 

Finalmente, si todos estos obstáculos se logran pasar, se presenta un nuevo desafío como lo planteaba hace un tiempo, esto es, pasar de la innovación (iniciativas puntuales y a baja escala) a la operación, que el proceso se transforme en algo que incorporen las instituciones a sus prácticas habituales.

 

 

Quiero insistir el principal desafío no es innovar en el proceso de compra, es Comprar Innovaciones!